Con los avances en robustez, rendimiento y optimización de costes, los paneles bifaciales comienzan a ser competitivos para todo tipo de instalaciones, incluso en aquellas que no pensadas para estos
En el sector fotovoltaico, el uso de módulos bifaciales está asociada tradicionalmente a grandes plantas de suelo con seguidores o estructura elevada. En la actualidad, la reducción cada vez mayor de los costes de la tecnología bifacial abre nuevos escenarios de uso, en los que su incorporación en instalaciones industriales sobre cubierta, incluso en estructuras coplanares, está demostrando ser una buena estrategia, tanto por las ventajas mecánicas propias del cristal-cristal como su mejora de rendimiento, seguridad y producción respecto a los backsheet convencionales.
1. Ventajas de los paneles solares cristal-cristal.
- La robustez estructural: el doble vidrio y el reto del gran formato
- Resistencia mecánica del cristal-cristal y mitigación de micro-cracking y hot-spot en la manipulación y transporte
- Mayor seguridad: Clasificación de Resistencia al Fuego Clase A
- Mayores periodos de garantía
2. Rendimiento bifacial: superando la producción del panel convencional incluso en coplanar.
3. El factor peso: Consideraciones sobre la carga estructural y manipulación.
4. En resumen: más ventajas en los escenarios adecuados.
1. Ventajas de los paneles solares cristal-cristal
A diferencia de los paneles backsheet, donde la parte trasera es un laminado plástico, los paneles cristal-cristal cuentan con un segundo vidrio encargado de proteger y aislar los componentes internos. Esta arquitectura de doble vidrio proporciona beneficios críticos:
A) Robustez estructural y gran formato
A medida que la industria tiende a módulos que superan los 600W, la integridad mecánica se vuelve un desafío. La arquitectura cristal-cristal es clave en estos formatos, ya que permite una mayor rigidez estructural. Un panel de grandes dimensiones con trasera de plástico es propenso a flexiones excesivas; en cambio, el doble vidrio actúa como una viga compuesta que refuerza el conjunto del panel.
B) Mitigación de micro-cracking en transporte y manipulación
La industria ha identificado que gran parte de las microfisuras ocurren durante el transporte y la manipulación en obra. La estructura simétrica del módulo de doble vidrio sitúa a las células en el eje neutro. Ante una flexión mecánica o vibración en el pallet, las fuerzas de compresión y tensión se equilibran en las capas exteriores, dejando a la célula en el centro con un estrés mecánico mínimo. Esto reduce drásticamente la aparición de "puntos calientes" (hotspots) a largo plazo.
C) Seguridad: Clasificación de Resistencia al Fuego Clase A
Al sustituir el polímero inflamable por una segunda capa de vidrio, el panel es mucho más difícil de incendiar. Esta certificación Clase A es un factor decisivo de seguridad tanto en naves industriales como en viviendas particulares, actuando como una barrera física adicional contra la propagación de llamas.
D) Mayor garantía y resistencia química
Los fabricantes extienden las garantías de producción en modelos cristal-cristal hasta los 30 años debido a su menor degradación anual. Además, su estanqueidad es superior; el vidrio es impermeable y protege las células en entornos agresivos (zonas costeras con salinidad o instalaciones agrícolas con amoníaco) de forma mucho más eficaz que el plástico.
2. Producción bifacial: mayor rendimiento incluso en coplanar
Incluso en configuraciones coplanares, la tecnología bifacial maximiza la producción al captar la irradiación por ambas caras. Con elevar la estructura apenas unos 10 a 15 centímetros (tanto con pernos como escuadras de sujeción), se facilita que la irradiación reflejada por la superficie de la cubierta —el albedo— impacte en la parte trasera.
Este rebote de energía puede, de por sí, incrementar la generación entre aproximadamente un 4% y un 8%. Además, la elevación mejora la ventilación de los módulos, reduciendo su temperatura y mejorando por tanto el rendimiento. Si a esto le sumamos el uso de microinversores, que también se benefician de una mayor altura para su temperatura, se forma un tándem ideal para instalaciones de alto rendimiento.
3. A tener en cuenta: el aumento de peso
Es importante valorarlo todo: los paneles de doble vidrio tienen un peso medio un 25% superior a un backsheet. Este factor debe integrarse en los cálculos estructurales de la cubierta y en el plan de seguridad de manipulación.
No obstante, el incremento de peso es un reto compartido por todos los módulos de gran formato actuales, y aunque los backsheet siguen pesando menos que los cristal-cristal, en muchos casos su enfoque mecánico sigue siendo el mismo que los de menor formato. En este aspecto, algunos fabricantes ya están incorporando un bastidor intermedio para reforzar su resistencia, lo que denota esta necesidad de darles mayor fuerza. La valoración del peso adicional del cristal-cristal debe hacerse por lo tanto junto a la reducción de micro-cracking y mayor garantía que en los casos de panel de gran formato para ponderar bien las desventajas frente a los beneficios a largo plazo.
4. En resumen: más ventajas en los escenarios adecuados
La opción de incorporar paneles bifaciales en instalaciones coplanares es una apuesta por la rentabilidad y la resistencia. La protección contra el estrés mecánico, la seguridad contra incendios y el extra de producción son valor añadido para que la inversión en la instalación sea más segura y eficiente.
Igualmente, es importante estudiar en cada caso que tecnología incorporar, pues cada instalación es única.
En TECHNO SUN somos especialistas y podemos ayudarte a decidir la mejor solución en cada caso, y contamos con paneles bifaciales, monofaciales, cristal-cristal y backsheet para adecuarse al mejor escenario para tus proyectos.
¿Paneles bifaciales en instalaciones coplanares? Una opción a tener en cuenta