La evolución de la tecnología FV permite mejorar el rendimiento de muchas instalaciones ya en funcionamiento. En este contexto, el revamping se presenta como una solución para optimizar su eficiencia y aprovechar mejor la energía generada.
Sin existir una definición académica del revamping, podemos definirlo como una “renovación” o “actualización tecnológica” de los componentes de una instalación fotovoltaica —como baterías, inversores o paneles— que ya se encuentran en funcionamiento.
En lo que a baterías se refiere, la mejor opción suele ser una hibridación, ya que permite incrementar y mejorar la rentabilidad de la instalación.
¿Por qué hacer un revamping?
Los motivos más habituales por los que realizar un revamping son:
- Averías fuera del período de garantía
Cuando determinados equipos dejan de funcionar y ya no están cubiertos por garantía, sustituirlos por nuevos dispositivos suele ser la mejor opción. - Degradación de equipos
Los modelos antiguos han perdido eficiencia con el paso del tiempo. Al sustituirlos por productos de última generación se consigue una mayor eficiencia y, por tanto, una mayor generación energética. - Mejor gestión de la producción fotovoltaica
Los equipos actuales incorporan firmwares de última generación, que permiten optimizar la gestión de la energía y aumentar la eficiencia global de la instalación. - Digitalización de la instalación
La incorporación de sistemas de monitorización avanzadapermite un mayor control, una interfaz más amigable y un mejor soporte técnico en remoto.
Revamping con hibridación
Existen diferentes tipos de revamping, pero en este caso nos vamos a centrar en la hibridación mediante inversores híbridos.
Si una instalación existente dispone de un inversor de venta a red, se puede realizar el revamping sustituyéndolo por uno de igual potencia pero de tipología híbrida. Este tipo de inversores combina las ventajas de un inversor de red —como strings de paneles más largos o el acoplamiento a la red existente— con las de los inversores típicos de instalaciones aisladas, como:
- Gestión de baterías
- Arranque y parada de grupos electrógenos
- Funcionamiento en modo off-grid
Otra de las ventajas de estos inversores es que no necesitan baterías para funcionar. Mientras no se instalen baterías, su funcionamiento sería idéntico al de un inversor de red convencional, lo que permite reducir la inversión inicial y ofrecer al propietario de la instalación mayor flexibilidad y opciones de ampliación en el futuro.
Este tipo de equipos maximizan el uso de la energía renovable, ya sea utilizándola directamente o almacenándola en baterías para su uso posterior. De esta manera, se reduce el gasto en la compra de energía de la red eléctrica o se puede controlar la potencia de entrada mediante funcionalidades como el “peak shaving”.
Para este tipo de soluciones de revamping, existen en el mercado equipos específicamente diseñados para facilitar la hibridación de instalaciones fotovoltaicas existentes. En nuestro catálogo disponemos de diferentes productos que permiten integrar inversores híbridos y sistemas de almacenamiento, ofreciendo soluciones flexibles para actualizar instalaciones ya en funcionamiento.
Residencial
Comercial e Industrial (C&I)
La hibridación es solo una de las posibles estrategias de revamping para mejorar el rendimiento de una instalación fotovoltaica. En un próximo artículo abordaremos otros tipos de revamping y las alternativas disponibles para optimizar instalaciones ya existentes.




Revamping en instalaciones fotovoltaicas: cómo mejorar el rendimiento con hibridación y baterías